sábado, 27 de marzo de 2021

 Doña Bárbara como símbolo de la civilización barbarie y costumbre apureña en la Venezuela del siglo XX Según Rómulo Gallegos

Doña Bárbara es una obra literaria que refleja la cultura barbárica del siglo XIX  que aún predominaba dentro del contexto social de Venezuela a mediados del siglo XX, mostrando  los aspectos de crueldad y dictadura impuestos bajo el régimen de Juan Vicente Gómez, época comprendida desde 1908 a 1935. Es por ello que Rómulo Gallegos; refleja a través de ésta obra, el caudillismo por el cual se encontraba la Venezuela de ese entonces, dando uso de estéreo tipos o prototipos característicos en cada personaje como manifestación simbólica de las diferentes actitudes o manera de accionar de las personas dentro de una sociedad; así pues Gallegos ideologiza; el arquetipo del héroe, por medio de acciones significativas basados en el bien común que son pertenecientes al mismo, a su vez se muestra, a su contra parte en medio de acciones bélicas y nefastas con tal de mantener el dominio total. De este modo se rompe con el criollismo para entrar en una nueva perspectiva basado en la realidad para dar desarrollo a la trama de ésta peculiar historia emblemática de la literatura venezolana.

De acuerdo con lo mencionado, dicha obra, toma como punto de partida la tradición del realismo retomando parte del romanticismo al describir textualmente lugares o paisajes que aluden a sitios específicos y característicos de los llanos apureños, para resaltar el entorno donde se dan las sucesiones cronológicas de esta historia barbárica; como muestra del patrimonio venezolano y de la civilización orientada en la tiranía y distorsión rural que se empleaban para lograr los objetivos en ese momento histórico de la civilización venezolana. Donde los sujetos afectados carecían de libertad de expresión. Así pues se resalta también  la participación e influencia política que se refleja en dicha trama a través de actos carentes de principios éticos. Por otra parte el escritor muestra su ideología, en cuanto al realce de valores éticos y racionales que deben de existir en una sociedad.

Por otra parte, se debe mencionar el simbolismo que Gallegos emplea en la obra adecuando la realidad social en el texto de tal modo que el autor crea un mundo surreal o alternativo para manifestar sus paradigmas tanto religiosos, naturales e ideológicos; para expresar libremente las concepciones internas que poseía respecto a la sociedad. Ahora bien Doña Bárbara más allá de los actos barbáricos que se mencionan dentro de la obra; trata de rescatar aquello que todo escritor venezolano debe poseer al momento plasmar sus ideas textualmente, y es identidad cultural, en otras palabras buscar sus raíces u orígenes que le ayuden a reflejar de manera textual sus ideas, para exaltar e interpretar contextos, situaciones históricas que forman parte del hombre y  poder hacer alarde de aspectos socioculturales que se manifiestan y viven en una localidad según el momento histórico correspondiente.

De este modo a través del realismo literario; se logra presenciar el mundo a través de descripciones reales enfocado a lo social, donde el autor se encarga de desfigurar un poco las circunstancias a tal punto de que puedan coexistir dos realidades, es decir, la del texto y la de la vida cotidiana del hombre. Con la intención de que la obra pueda influir significativamente dentro de la civilización rural e ignorante de esa apoca sustentada en la sumisión social impuesta por la dictadura de ese período. Además se debe considerar el dialecto empleado dentro de la obra, el cual demuestra claramente los rasgos característicos del leguaje dominado por los hablantes de un  sitio en específico, tal como acontece dentro de la obra situada en los llanos donde los hablantes muestran una mezcla de español arcaico con elementos aborígenes, es por eso que suprimen palabras al momento de hablar entre ellos.

Asimismo conforme a todo lo mencionado en cuanto al realismo, romanticismo y simbolismo, se puede decir que, Rómulo Gallegos buscaba reflejar de manera textual, todas las decadencias sociales que se presenciaban en cuanto a despotismo, analfabetismo, actitudes carentes; de carácter ético, pero no todo era malo, cabe mencionar que también dentro de lo malo siempre coexiste lo bueno, así pues esta narración contiene, múltiples aspectos que aun en nuestros días se presencian socialmente, en este caso vendría siendo las caras opuestas de una moneda, el cual da entrada al conflicto entre ambas percepciones, es decir, entre lo correcto e incorrecto para instaurar el orden, conllevando a la lucha contra el sistema jerárquico, intentando reflejar la realidad a través de un juicio que permita establecer una ordenanza según a la época. Donde se puede observar,  que cada una de las mencionadas, es decir, el conflicto y la lucha ocupan una gran extensión temporal dentro de la historia.

La “devoradora de hombres”, o mejor conocida como Doña Bárbara representa el bajo mundo, la esterilidad social en la que se encontraba la Venezuela  de esa época. Su comportamiento distorsionado arraigado a la descomposición social, el cual poseía ésta mujer no era bien visto ante las leyes de la civilización, dado que no cumplía con los preceptos del sistema ideológico político, También ésta fémina representaba el empoderamiento femenino; (feminismo), donde la misma siendo terrateniente imponía sus  propios reglamentos para favorecer sus ambiciones personales en cuanto a las tierra del Altamira siendo esta la contra- ideología en relación con Santos Luzardos y su deseo por restablecer la estructura social en las tierras del Arauca.

 

En la sucesión de este argumento, con el regreso del Luzardo a las tierras apureñas luego de haber vivido un tiempo en la ciudad y de haberse educado, éste da apertura a un movimiento contra el poderío que dispone Doña Bárbara sobre la hacienda;  fundamentando sus ideales en manifestaciones equitativas y justas ante el mundo. Es por esto que la disputa entre ambos personajes no se da solamente en torno a la recuperación de las tierras de Altamira, sino también en derrocar el régimen de las fuerzas retardadas que predominaba en el Llano. Así pues la representación de Santos Luzardo personifica el progreso, la evolución social por medio de instauración de un orden liberal basado en la defensa de lo legal y de la sabiduría del pueblo. De este modo se logra apreciar claramente en qué consiste la noción de “civilización” que plantea Gallegos en su obra.

 

La disputa entre los principios y concepciones civilizatorias que  poseía Santos en cuanto a  lo que era “bueno” y la brutalidad que aplicaba Doña Bárbara se establece,  sobre  el nivel del liderazgo que ambos tendían aplicar sobre los demás, es decir, entre Santos Luzardo y doña Bárbara; estos personificaban valores opuestos los cuales eran los pilares principales que desataban el conflicto entre ambos protagonistas. En efecto, las relaciones entre ambos, de alguna manera influía lo político que se establece entre la voluntad de conformar un orden justo y equitativo para todos los del pueblo. Por otra parte la obra  remite constantemente al uso de la alegoría (emblema), en otras palabras, se puede decir que Santos Luzardo representa el orden legal y cultural, mientras que doña Bárbara simboliza la falta de límites y el exceso empleo del poder convirtiéndose en abuso y opresión para el pueblo, quedando vinculados ambos al orden natural de la sociedad.

 

También está la representación de Marisela, el cual hace alusión a la renovación o transformación por la que pasa toda civilización, es decir, luego de andar en una vida comprendida por la ignorancia, la brutalidad y el  analfabetismo; prontamente dar con los inicios a la alfabetización y educación para ser hombre de bien y proactivos ante la sociedad y que ésta pueda evolucionar posteriormente. Esto comprende en parte a la ideología de Rómulo, ya que; durante el mandato de Vicente Gómez existía un alto grado de analfabetismo en el pueblo venezolano. A su vez está el Brujeador, personaje que simboliza la práctica de las artes obscuras y acciones siniestras  en cuanto a la ejecución de personas, todo esto era con el fin de manifestar que muchas veces dentro de la sociedad las personas se valen de lo vil y antiético para alcanzar sus metas o propósitos sin importar el daño que le pueda ocasionar a otros, ya que su ignorancia y pobreza mental es tan grotesca terminar volviéndose un ser despreciable ante la sociedad.  

 

Finalmente, la novela Doña Bárbara publicada en  1929, ha sido un boom dentro de la literatura venezolana, ya que  Rómulo Gallegos abrió paso al uso de relatos a través de vivencias o sucesos auténticos enmarcados por un lenguaje único de acuerdo al lugar que se tome como referencia para dar desenvolvimiento a la trama de la obra brindándole autenticidad y valor real.  En cuanto al criollismo éste retoma las raíces de nuestros antepasados para convertirlo en hechos reales dando uso de la metáfora para deleitar al lector en cuanto a las complejidades de las costumbres y culturas de una sociedad específica. No obstante Esta iniciativa novelística, fue desarrollada en base desde diferentes puntos de vista sociales e ideológicos, dando correspondencia a lo que no se podía comentar o expresar libremente en su momento histórico, es por ello que da uso de métodos estilísticos en el uso del lenguaje regionalista. Donde los actos de consciencia; acción, espiritual y costumbres, remontados en un ambiente dado, determinados dialécticamente por sus hablantes; así como por sus propias tradiciones. Dan  relevancia al significado “realismo”, para que la redacción de este tipo de trama literario se dé de manera impecable.

 

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