Doña Bárbara como símbolo de la civilización barbarie y costumbre apureña en la Venezuela del siglo XX Según Rómulo Gallegos
Doña
Bárbara es una obra literaria que refleja la cultura barbárica del siglo
XIX que aún predominaba dentro del contexto
social de Venezuela a mediados del siglo XX, mostrando los aspectos de crueldad y dictadura
impuestos bajo el régimen de Juan Vicente Gómez, época comprendida desde 1908 a
1935. Es por ello que Rómulo Gallegos; refleja a través de ésta obra, el
caudillismo por el cual se encontraba la Venezuela de ese entonces, dando uso
de estéreo tipos o prototipos característicos en cada personaje como
manifestación simbólica de las diferentes actitudes o manera de accionar de las
personas dentro de una sociedad; así pues Gallegos ideologiza; el arquetipo del
héroe, por medio de acciones significativas basados en el bien común que son
pertenecientes al mismo, a su vez se muestra, a su contra parte en medio de
acciones bélicas y nefastas con tal de mantener el dominio total. De este modo
se rompe con el criollismo para entrar en una nueva perspectiva basado en la
realidad para dar desarrollo a la trama de ésta peculiar historia emblemática
de la literatura venezolana.
De
acuerdo con lo mencionado, dicha obra, toma como punto de partida la tradición
del realismo retomando parte del romanticismo al describir textualmente lugares
o paisajes que aluden a sitios específicos y característicos de los llanos
apureños, para resaltar el entorno donde se dan las sucesiones cronológicas de
esta historia barbárica; como muestra del patrimonio venezolano y de la
civilización orientada en la tiranía y distorsión rural que se empleaban para
lograr los objetivos en ese momento histórico de la civilización venezolana.
Donde los sujetos afectados carecían de libertad de expresión. Así pues se
resalta también la participación e
influencia política que se refleja en dicha trama a través de actos carentes de
principios éticos. Por otra parte el escritor muestra su ideología, en cuanto
al realce de valores éticos y racionales que deben de existir en una sociedad.
Por
otra parte, se debe mencionar el simbolismo que Gallegos emplea en la obra adecuando
la realidad social en el texto de tal modo que el autor crea un mundo surreal o
alternativo para manifestar sus paradigmas tanto religiosos, naturales e
ideológicos; para expresar libremente las concepciones internas que poseía
respecto a la sociedad. Ahora bien Doña Bárbara más allá de los actos
barbáricos que se mencionan dentro de la obra; trata de rescatar aquello que
todo escritor venezolano debe poseer al momento plasmar sus ideas textualmente,
y es identidad cultural, en otras palabras buscar sus raíces u orígenes que le
ayuden a reflejar de manera textual sus ideas, para exaltar e interpretar
contextos, situaciones históricas que forman parte del hombre y poder hacer alarde de aspectos socioculturales
que se manifiestan y viven en una localidad según el momento histórico
correspondiente.
De
este modo a través del realismo literario; se logra presenciar el mundo a
través de descripciones reales enfocado a lo social, donde el autor se encarga
de desfigurar un poco las circunstancias a tal punto de que puedan coexistir
dos realidades, es decir, la del texto y la de la vida cotidiana del hombre.
Con la intención de que la obra pueda influir significativamente dentro de la
civilización rural e ignorante de esa apoca sustentada en la sumisión social
impuesta por la dictadura de ese período. Además se debe considerar el dialecto
empleado dentro de la obra, el cual demuestra claramente los rasgos
característicos del leguaje dominado por los hablantes de un sitio en específico, tal como acontece dentro
de la obra situada en los llanos donde los hablantes muestran una mezcla de
español arcaico con elementos aborígenes, es por eso que suprimen palabras al
momento de hablar entre ellos.
Asimismo
conforme a todo lo mencionado en cuanto al realismo, romanticismo y simbolismo,
se puede decir que, Rómulo Gallegos buscaba reflejar de manera textual, todas
las decadencias sociales que se presenciaban en cuanto a despotismo,
analfabetismo, actitudes carentes; de carácter ético, pero no todo era malo,
cabe mencionar que también dentro de lo malo siempre coexiste lo bueno, así
pues esta narración contiene, múltiples aspectos que aun en nuestros días se
presencian socialmente, en este caso vendría siendo las caras opuestas de una
moneda, el cual da entrada al conflicto entre ambas percepciones, es decir,
entre lo correcto e incorrecto para instaurar el orden, conllevando a la lucha
contra el sistema jerárquico, intentando reflejar la realidad a través de un
juicio que permita establecer una ordenanza según a la época. Donde se puede
observar, que cada una de las
mencionadas, es decir, el conflicto y la lucha ocupan una gran extensión
temporal dentro de la historia.
La
“devoradora de hombres”, o mejor conocida como Doña Bárbara representa el bajo
mundo, la esterilidad social en la que se encontraba la Venezuela de esa época. Su comportamiento distorsionado
arraigado a la descomposición social, el cual poseía ésta mujer no era bien
visto ante las leyes de la civilización, dado que no cumplía con los preceptos
del sistema ideológico político, También ésta fémina representaba el
empoderamiento femenino; (feminismo), donde la misma siendo terrateniente imponía
sus propios reglamentos para favorecer
sus ambiciones personales en cuanto a las tierra del Altamira siendo esta la
contra- ideología en relación con Santos Luzardos y su deseo por restablecer la
estructura social en las tierras del Arauca.
En la sucesión de este argumento,
con el regreso del Luzardo a las tierras apureñas luego de haber vivido un
tiempo en la ciudad y de haberse educado, éste da apertura a un movimiento
contra el poderío que dispone Doña Bárbara sobre la hacienda; fundamentando sus ideales en manifestaciones
equitativas y justas ante el mundo. Es por esto que la disputa entre ambos
personajes no se da solamente en torno a la recuperación de las tierras de
Altamira, sino también en derrocar el régimen de las fuerzas retardadas que
predominaba en el Llano. Así pues la representación de Santos Luzardo
personifica el progreso, la evolución social por medio de instauración de un orden
liberal basado en la defensa de lo legal y de la sabiduría del pueblo. De este
modo se logra apreciar claramente en qué consiste la noción de “civilización”
que plantea Gallegos en su obra.
La disputa entre los
principios y concepciones civilizatorias que
poseía Santos en cuanto a lo que
era “bueno” y la brutalidad que aplicaba Doña Bárbara se establece, sobre
el nivel del liderazgo que ambos tendían aplicar sobre los demás, es
decir, entre Santos Luzardo y doña Bárbara; estos personificaban valores
opuestos los cuales eran los pilares principales que desataban el conflicto
entre ambos protagonistas. En efecto, las relaciones entre ambos, de alguna
manera influía lo político que se establece entre la voluntad de conformar un
orden justo y equitativo para todos los del pueblo. Por otra parte la obra remite constantemente al uso de la alegoría
(emblema), en otras palabras, se puede decir que Santos Luzardo representa el
orden legal y cultural, mientras que doña Bárbara simboliza la falta de límites
y el exceso empleo del poder convirtiéndose en abuso y opresión para el pueblo,
quedando vinculados ambos al orden natural de la sociedad.
También está la representación de Marisela,
el cual hace alusión a la renovación o transformación por la que pasa toda
civilización, es decir, luego de andar en una vida comprendida por la
ignorancia, la brutalidad y el analfabetismo; prontamente dar con los inicios
a la alfabetización y educación para ser hombre de bien y proactivos ante la
sociedad y que ésta pueda evolucionar posteriormente. Esto comprende en parte a
la ideología de Rómulo, ya que; durante el mandato de Vicente Gómez existía un
alto grado de analfabetismo en el pueblo venezolano. A su vez está el
Brujeador, personaje que simboliza la práctica de las artes obscuras y acciones
siniestras en cuanto a la ejecución de
personas, todo esto era con el fin de manifestar que muchas veces dentro de la
sociedad las personas se valen de lo vil y antiético para alcanzar sus metas o
propósitos sin importar el daño que le pueda ocasionar a otros, ya que su
ignorancia y pobreza mental es tan grotesca terminar volviéndose un ser
despreciable ante la sociedad.
Finalmente, la novela Doña
Bárbara publicada en 1929, ha sido un boom dentro de la literatura
venezolana, ya que Rómulo Gallegos abrió
paso al uso de relatos a través de vivencias o sucesos auténticos enmarcados
por un lenguaje único de acuerdo al lugar que se tome como referencia para dar
desenvolvimiento a la trama de la obra brindándole autenticidad y valor real. En cuanto al criollismo éste retoma las raíces
de nuestros antepasados para convertirlo en hechos reales dando uso de la
metáfora para deleitar al lector en cuanto a las complejidades de las costumbres y culturas de una sociedad específica. No obstante Esta
iniciativa novelística, fue desarrollada en base desde diferentes puntos de
vista sociales e ideológicos, dando correspondencia a lo que no se podía
comentar o expresar libremente en su momento histórico, es por ello que da uso
de métodos estilísticos en el uso del lenguaje regionalista. Donde los actos de
consciencia; acción, espiritual y costumbres, remontados en un ambiente dado,
determinados dialécticamente por sus hablantes; así como por sus propias
tradiciones. Dan relevancia al
significado “realismo”, para que la redacción de este tipo de trama literario
se dé de manera impecable.